D.O. Abona

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Los vinos de las Islas Canarias son de notable calidad. Para cuidar al máximo este detalle, se encuentran los consejos reguladores de las diferentes denominaciones de origen. El sello de la denominación de origen le garantiza la procedencia del vinos así como la buena calidad de este.

El origen de la vid en Tenerife es antiquísimo, destacándose una temprana elaboración organizada de vinos que durante siglos han dejado claramente establecida su calidad y personalidad, sobresaliendo ante muchos otros vinos producidos en geografías especializadas de Europa o de otros continentes.

La tradición vitivinícola data del siglo XVI, tiene origen español y portugués. Durante los siglos XVI, XVII y XVIII, gran cantidad de vinos tinerfeños fueron exportados hacia Europa y América, reconociéndose su calidad en apartados rincones del planeta. Esta acción comercial motivó el desarrollo urbanístico de importantes municipios y trajo consigo una pasajera colonia de ingleses que contribuyó a controlar el comercio de exportación.

Para los tinerfeños el vino es mucho más que un significativo valor de subsistencia para un sector de su población. Es un producto que forma parte importante de su patrimonio cultural, arraigado de forma popular con alta expansión, conocimiento y práctica de las tradiciones enológicas.

Los caldos contraetiquetados de la provincia son muy diversos, recogiéndose entre ellos vinos blancos, tintos y rosados en las categorías secos, semisecos, dulces y semidulces; de barrica, licorosos, espumosos, generosos, de aguja, crianza, reserva, gran reserva, jóvenes, maceración carbónica, barrica semicrianza y crianza.

Un porcentaje elevado de la población los distingue apreciando sus características distintivas, sabe beberlos y permite que estos elixires mágicos ahonden el disfrute de la vida prosperando un sentimiento de buen vivir. Miles de personas fuera de Canarias se benefician del consumo de estos vinos experimentando análogas sensaciones.

Denominación de Origen - Abona:

Abona, con once bodegas acogidas al Consejo, está ubicada en la zona sur de Tenerife, en el área más soleada y con menor pluviometría de la isla. Abarca los municipios de Adeje, Arona, Vilaflor, San Miguel,
Granadilla, Arico y Fasnia, con salida al litoral, donde se obtienen uvas con mayor grado alcohólico. En el término de Vilaflor, más al interior, se registra el viñedo más elevado de Europa, que llega a alcanzar los 1.600 metros de altitud.

Esta zona se caracteriza por sus tierras negras. El cultivo se hace en forma de vaso irregular, las producciones son bastantes bajas y, por tanto, de buena calidad. Las condiciones de esta Denominación, con la posibilidad de combinar uvas cultivadas a muy diferentes altitudes, permite homogeneizar el grado alcohólico. Existe un franja baja, situada entre los 200 y 600 metros, donde la viña se cultiva en parrales. Allí la producción es mayor y la calidad ligeramente inferior.

Las variedades de uva dominantes de la zona son la listán blanca, que ocupa el 80 % del viñedo y la listán negra, que cubre la superficie restante. Tal y como sucede con las demás zonas de Tenerife, el gran número
de bodegas que embotella parece haber surgido por generación espontánea gracias al buen momento que atraviesa el vino canario, fundamentalmente por la demanda interna.

La moderna tecnología se ha impuesto en sus bodegas, contando con excelentes sistemas de producción, estabilización y embotellado.